lunes, 25 de octubre de 2010

Pequeña historia de una amistad


-Mi amigo no ha regresado del campo de batalla, señor. Solicito permiso para ir a buscarlo.
-Permiso denegado -replicó el oficial.
No quiero que arriesgue usted su vida por un hombre que probablemente ha muerto.
El soldado, haciendo caso omiso de la prohibición, salió y una hora más tarde regresó mortalmente herido, transportando el cadáver de su amigo.
El oficial estaba furioso:- ya le dije yo que había muerto! Ahora he perdido a dos hombres! Dígame, ¿merecía la pena salir para traer un cadáver?
Y el soldado, moribundo, respondió:
Claro que sí, señor! cuando lo encontré todavía estaba vivo y pudo decirme: "Juan... estaba seguro de que vendrías".

2 comentarios:

anamaria dijo...

!!!Hermosa historia!!!!Eso es la amistad, si es presiso, arriesgar la propia vida.Lo tan trillado, los amigos son los hermanos q nos da la vida, pues verdad,asi es.El que no tiene verdaderos amigos,pues pasa por la vida sin conocer el amor desinteresado.No dejes de escribir.Abrazosososososos

Seda y Humo... dijo...

Es tan triste la historia pero a la vez esperanzadora....
Es que todavía en esta época en donde la gente va cada quien por su lado, la amistad debe seguir siendo lo mas importante en nuestras vidas....mantener un amigo a nuestro lado es un tesoro inmenso...
Se que a muchos no les parecería lo que pienso, pero yo siempre he pensado que prefiero mil veces un buen amigo, que un amor...ahora si el amor se hace mi mejor amigo entonces mejor que mejor jeje...bss..